Una controversia fiscal | La Prensa Panamá


En primer lugar, pido disculpas a los amigos y a los colegas que tienen una opinión contraria a la que he de expresar sobre la reciente Ley 192 de 23 de diciembre del 2020, pero no puedo quedarme callado.

Esta ley modifica la Ley 6 de 1987, sobre beneficios para jubilados, pensionados y tercera edad, trayendo la novedad de un crédito fiscal exclusivo para los negocios de comida servida (restaurantes) y los de comida “rápida” que tengan franquicia, excluyendo a las fondas.

En mi opinión no beneficia a ninguna persona que esté dentro de las normas de la ley de los jubilados. Para mejor comprensión de lo que expongo, veamos el texto de los dos artículos de la nueva ley 192/2020:

1 – Modifica el “Artículo 6. Los descuentos y concesiones a que se refiere esta Ley en los numerales 4 y 5 del artículo 1 serán deducibles 100% como crédito fiscal al impuesto sobre la renta”.

Los numerales referidos son:

4. Descuento del 25% del valor del consumo individual de comida en cualquier restaurante, salvo aquellos considerados como fondas, que no requieran de licencia comercial para operar.

5. Un descuento de 15% en los establecimientos de expendio de comidas rápidas con franquicias nacionales e internacionales.

Con esta nueva ley se está concediendo un crédito fiscal por el valor de un descuento que no se registra, pues en caso contrario, si se registrase como ingreso el mismo valor, se obtiene un efecto cero. Igual hay que señalar que el costo de esas comidas (materia prima, salarios, etc.) ya formaron parte del costo de las operaciones del contribuyente.

Conceder un crédito fiscal a quienes venden, en base a los descuentos que dan por una ley especial, no incentiva más el consumo y se crea un sistema con poco o ningún control fiscal.

2 – Adiciona el “artículo 6-a. Los créditos fiscales a que se refiere el artículo anterior podrán ser transferibles mediante cesión”.

Esta es otra controversia tributaria, pues el artículo 7 de la Ley 6/1987 señala lo contrario. Veamos su texto para dejar las especulaciones afuera de esto:

“Artículo 7. Los beneficios de esa ley son intransferibles”. ¿Si los créditos fiscales forman parte de los beneficios de la nueva ley, cómo explicar la transferencia del beneficio que ofrece el nuevo 6-a que riñe con la letra del artículo 7 de la misma ley? (ver artículo 14 del Código Civil).

Cápsula fiscal – Tres preguntas que quedan sin respuesta son: a) ¿cuál habrá sido el costo de esta ley? b) ¿cuál será el costo para el Tesoro Nacional? y c) ¿no es mejor incentivar al sector primario aumentando la base libre de impuesto sobre la renta a quienes tengan ingresos brutos hasta $500,000.00? Además, este nuevo “beneficio” riñe con el principio que no deben ni pueden existir fueros ni privilegios en nuestras leyes. Ojalá no tengamos que enfrentar el cierre de calles como protesta de las farmacias, líneas de aviación, hoteles y demás servicios que otorgan descuentos similares. Finalmente, pero no menos importante, es desearles a todos un mejor año 2021.

El autor es consultor fiscal.



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