“Todo bajo el sol”, una crónica ilustrada sobre la especulación urbanística


La ganadora del Premio Nacional de Cómic en 2018, Ana Penyas, desvela ya en la dedicatoria de su nueva obra, Todo bajo el sol, lo que el lector va a encontrar en esta novela gráfica: “A quienes tuvieron que abandonar su lugar y a quienes se quedaron como extraños en su propia tierra”. 

En 2018 Penyas (Valencia, 1987) fue la primera mujer que se alzó con el mayor galardón que se da en España a un cómic y, como su manera de trabajar “es lenta”, dada la complejidad temática y artística de la obra, el mundo de la viñeta ha tenido que esperar más de tres años hasta tener en sus manos su segundo cómic (Salamandra Graphic). 

“Empecé a hacerlo en 2018, estuve un año haciendo el guion, que fue lo que más me costó, otro año dibujando y medio año más retocando. Más rápido, con mi técnica, no se puede ir”, ha explicado la autora valenciana durante una rueda de prensa virtual desde Madrid, ciudad en la que vive ahora. 

Pero Penyas se ha inspirado en su Valencia natal para contarnos en su segundo cómic una historia que bien podría ser la de cualquier punto costero turístico de nuestro territorio, porque en ella hace una crónica ilustrada del turismo de masas, de la especulación urbanística y del drama humano que conlleva, por ejemplo, la desaparición de la huerta o la gentrificación de los centros urbanos.

“Ha sido complicado porque quería muy mucho evitar nombres propios, porque ni es Valencia, ni es Cullera, yo ni siquiera he veraneado en Cullera -exclama- y no quería centrarme en un caso concreto aunque está inspirado ahí. Esta historia me parecía interesante por el tema del pueblo costero convertido en lugar de vacaciones, el tema de un centro histórico gentrificado, esto se puede ver a nivel global”. 

Así que esta crónica arranca en 1969, cuando el turismo internacional llega con fuerza a las costas españolas y son muchos los que abandonan el campo para trabajar en la hostelería, así como sonmuchos los terrenos agrícolas que se llenan de grúas para levantar complejos turísticos. 

Y de ahí nos sumerge en los años 80, en los 90 con su ruta del bacalao y esos jóvenes que abandonan sus estudios para trabajar en la obra, o en décadas más recientes donde se dedica a hacer un trabajo de investigación literaria sobre lo que supuso la llegada de la inmigración a España. 

Unas páginas donde el territorio es el principal protagonista: “lo he hecho de manera consciente. Soy muy observadora, por eso el libro está lleno de detalles, y es una mezcla de recuerdos, de fotos, de archivos de fotógrafos que han trabajado sobre este tema”. 

Así que Todo bajo el sol es un despliegue de color, de esos colores de los anuncios publicitarios, esos que “retrataban lo que la sociedad tenía que tener o disfrutar” y que llenan de manera realista estas páginas

“Era imposible tratar este tema sin que fuera con color, está el cielo azul claro siempre, el sol, el mar, la huerta, el cemento gris, y todas esos flúor de los souvernirs; era imposible reducir este universo a una gama corta”, cuenta. 

Un trabajo este que cuenta con un orden que hace que identificar décadas, personajes y situaciones sea tan fácil como el hecho de verse identificado con lo que denuncian estas viñetas. 

En esta ocasión, Penyas no ha tirado de biografía familiar, sino que a base de un buen trabajo de investigación, ha sabido ficcionar muchas vidas, las de los abuelos y sus huertas, la de los jóvenes de la Ruta del Bacalao o la de los inmigrantes. 

“La experiencia personal -añade- tiene más que ver con el paisaje, porque es mi lugar, mis padres viven en la frontera de Valencia con la huerta y estoy acostumbrada de ver esa mezcla de huerta, edificios al fondo, grúas, defensa de los ciudadanos para que no construyan, es parte de mi vida“. 

Un trabajo “sobre economía”, porque al final esta es la que ha mandado y manda en la historia de cualquier pueblo. Eso sí, matiza: “los años 90 en Valencia fueron muy fuertes, tenemos grandes hitos de esa época en la costa de Levante como Marina D’Ors, Benidorm, la Fórmula 1; tiene que ver con años de neoliberalismo salvaje”. 

Penyas, que se “agobió” tras ganar el Premio Nacional de Cómic, ha regresado con esta obra tal y como ella quería, con un tema que le “interesara”, algo que se nota al igual que es evidente la evolución gráfica que ha tenido. 

“Con Estamos todas bien estaba empezando y esto ha sido una evolución en directo, estoy aprendiendo y eso se refleja en los dibujos que hago. Este libro está más cerca de otros proyectos en el campo de la ilustración. Este cómic mezcla lo elaborado y lo naif, y esto tiene que ver con los tiempos porque el nivel de ejecución lo marca el tiempo y con ese libro no podía recrearme más. Pero en el libro he aprendido otra estética, ha sido divertido salirme de lo que sé hacer y disfrutarlo”, concluye. 



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