Soy propietario y he ayudado a mi inquilino por la pandemia, ¿cómo hago la declaración de la Renta?


Este miércoles 7 de abril arranca la campaña de la Renta correspondiente al ejercicio de 2020 y no cabe duda de que la pandemia de la Covid-19 puede tener consecuencias directas en próxima declaración anual del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). A lo largo de 2020, se han puesto en marcha medidas de carácter social y económico para hacer frente al impacto de la crisis sanitaria, como la flexibilización de los ERTE o las ayudas para la vivienda, entre otras. 

De esta manera, muchos propietarios han llegado a acuerdos con sus inquilinos para reducir el importe mensual del alquiler o incluso para no cobrar la renta durante unos meses, pero ¿cómo se debe reflejar en la declaración?

¿En qué circunstancias hay que modificar la declaración?

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha elaborado una guía fiscal para resolver las principales dudas de los contribuyentes y señala que si los caseros llegaron a “acuerdos formales” con los arrendatarios deberán declarar de modo diferente las rentas. Así, “si durante un tiempo le perdonaste la renta a tu inquilino, no tienes que declarar el importe del alquiler de esos meses“.

Por otro lado, si se llegó a un acuerdo para una rebaja temporal del alquiler, “no tienes que declarar el importe que hubieras cobrado normalmente”, sino el nuevo acordado. En el caso de aplazar el pago a 2021, no se tendrán que incluir en la declaración de 2020 “los meses no cobrados” 

¿Qué gastos se pueden deducir?

Respecto a los gastos que se pueden desgravar en la declaración, se pueden incluir aquellos en los que hubo un aplazamiento, una condonación de la renta o una rebaja. Además, “mantienes el derecho a declarar la renta reducida en un 60% si lo que alquilabas era un piso destinado a la vivienda habitual del inquilino“.

En cambio, si el inquilino dejó de pagar la cuantía mensual del alquiler sin llegar a ningún acuerdo, “los meses no pagados en 2020 deben declararse como un ingreso aunque se puede añadir el concepto de “saldo de dudoso cobro”. 

Para que las rentas impagadas tengan este tratamiento, el inquilino debe ser formalmente insolvente o, por otro lado, debe haber pasado más de tres meses entre el requerimiento del cobro y el fin del ejercicio económico de 2020.



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