Se disparó el dólar “blue” en Argentina y se derrumbó el castillo de arena


Con el aguinaldo en la mano, los argentinos corrieron a sacarse de encima los pesos emitidos por el Banco Central (Twitter)

Insólitamente, la gestión de Alberto Fernández se mostraba orgullosa de la precaria estabilidad de la divisa norteamericana. Como si no hubiese un rígido control de cambios, el equipo económico aparentaba estar conforme con la quietud del dólar “blue” en $150. Es curioso. Cuando el dólar paralelo se dispara, el oficialismo dice que es ilegal o inexistente pero cuando la cotización se queda quietita, las autoridades parecen presumir de una exitosa política monetaria.

En la tarde de hoy, la tranquilidad cambiaria se terminó de un momento a otro y el dólar libre trepó 10 pesos, llegando, una vez más, a los casi $160. En pocos minutos, el endeble castillo de arena que representa la confiabilidad del peso argentino se derrumbó.

Sin dudas, la liquidación del aguinaldo y las vacaciones que muchas empresas abonaron a los trabajadores hicieron un aporte considerable en la presión alcista de hoy. Aunque el “blue” no se había movido por varios días, los argentinos parecen no estar dispuestos a correr el riesgo de quedarse con billetes emitidos por el Banco Central de la República ni un momento más que lo estrictamente necesario.

A la hora de analizar esta -por ahora- leve corrida, las razones se encuentran a simple vista: el déficit fiscal sigue inamovible. El Gobierno continúa financiándose mediante emisión monetaria e incluso con billetes importados desde el exterior ya que la Casa de la Moneda no logra abastecer la demanda. Otra cuestión que indicaba que todo podía desmoronarse de un momento a otro era la pequeña brecha entre el dólar libre y el oficial. La distancia entre $144 y $150 de estas jornadas ya dejaba en evidencia que el «blue» estaba “barato”.

Ante la negación total de cualquier reforma de fondo, el Gobierno apela al cortoplacismo y al parche de los dólares de la exportación del sector agropecuario, que en los últimos cierres registró cotizaciones interesantes. Sin embargo, estas variables están fuera del control de las autoridades locales al igual que el humor de los exportadores quienes deben liquidar para abastecer de algunas divisas al Estado.

A horas del inicio de las fiestas, la incertidumbre económica y cambiaria vuelve a ser un tema en Argentina. El temor a una segunda cuarentena por un eventual rebrote del COVID-19 poco ayuda a la delicada situación.





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