Salud podría tomar “medidas más rigurosas” sobre los cigarrillos electrónicos con sabores




Tras el anuncio del presidente Donald Trump sobre la prohibición de los cigarrillos electrónicos con sabores, el secretario de Salud de Puerto Rico, Rafael Rodríguez Mercado, aseguró este lunes que se mantiene alerta ante la inminente regulación.


El funcionario indicó que a la par con las autoridades federales el gobierno de la isla podría tomar “medidas más rigurosas” ante la proliferación de estos aparatos que han cobrado la vida de seis personas en territorio estadounidense por lo que se ha descrito como un brote de problemas respiratorios por su uso.

“El cigarrillo electrónico no es una herramienta para dejar de fumar y tampoco es menos perjudicial que el cigarrillo tradicional. Por eso, nunca es tarde para explorar alternativas científicamente probadas para dejar el uso de tabaco”, sostuvo el secretario a través de un comunicado de prensa.

Datos del Departamento de Salud establecen que recientes que para el 2017 el 1.15% de la población adulta, unas 31,600 personas, había utilizado cigarrillos electrónicos en el último año, en su mayoría jóvenes entre 18 a 24 años.

Aunque el uso del cigarrillo electrónico con sabores es legal en Puerto Rico, la ley prohíbe la venta de estos a los menores de 18 años y su uso en la mayoría de los lugares públicos y privados.

Según Rodríguez Mercado, el uso del cigarrillo electrónico, también conocido como “vapeo”, inicialmente fue creado para llevar nicotina, sustancia adictiva, al cuerpo, pero estos productos pueden ser utilizados también para suministrar marihuana u otras drogas.

El secretario resaltó que existen múltiples modelos y tamaños en el mercado. Algunos parecen cigarrillos, cigarros o pipas regulares, mientras que otros parecen bolígrafos, memoria USB u otros artículos de uso diario.

 Al inhalarlo, se ingiere un aerosol que usualmente contiene nicotina, así como partículas ultrafinas que pueden llegar al fondo de los pulmones.

También se han encontrado sustancias químicas que causan cáncer, saborizantes como el diacetilo, una sustancia química vinculada a una enfermedad grave de los pulmones, compuestos orgánicos volátiles y metales pesados como el níquel, estaño y plomo.

El cigarrillo es perjudicial para la salud de todos; más aún para las mujeres embarazadas y sus bebés en gestación. Además, puede afectar el desarrollo del cerebro de los adolescentes. Consumir nicotina en la adolescencia puede dañar las partes del cerebro que controlan la atención, el aprendizaje, el estado de ánimo y el control de los impulsos”, acotó el funcionario.

Alex Azar, jefe de la Administración de Alimentos y Medicamentos en Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), indicó que la prohibición de estos productos podría tomar varias semanas, pero que ya está en marcha.



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