OMS: ‘Cuando un presidente recomienda una medicina que no sirve, es un acto criminal’


RFI entrevistó al presidente del Grupo de Expertos en inmunización de la OMS, el mexicano Alejandro Cravioto, sobre la pandemia en América Latina, la campaña de vacunación y el uso de medicamentos que, según el especialista, no tienen ningún efecto para protegerse de la Covid-19.

Esta semana todo el planeta está atento a lo que publique su grupo sobre los resultados del estudio que deben presentar sobre las vacunas chinas de las firmas Sinovac y Sinopharm. ¿Se sabe qué día va a ser publicado el informe o podemos decir ya si se va a autorizar o no su uso de emergencia?

Alejandro Cravioto La respuesta es que aún no. El proceso está caminando tanto para la parte de una autorización de emergencia por parte de la Organización Mundial de la Salud para estas dos vacunas, como para las recomendaciones que hace el grupo estratégico para cualquiera de estos productos. Lo que hemos hecho por razones fundamentalmente de idioma, ha sido tener una secuencia de reuniones con las dos compañías chinas a través de nuestro grupo de trabajo para revisar estas vacunas contra SARS-CoV-2. Lo que hacemos allí es que la compañía nos van presentando sus datos primero de seguridad y luego de eficacia a medida que los estudios clínicos se van completando. En el caso de las vacunas chinas, ellos tienen resultados en una serie de países donde las vacunas se han probado en ensayos clínicos controlados aleatorizados con un número suficiente de sujetos para que los resultados sean válidos en el sentido de ver la seguridad y la eficacia de las vacunas. Una vez que el proceso de autorización para uso de emergencia en la OMS se haya completado, entonces en las siguientes 48 a 72 horas, nosotros nos vamos a juntar para realizar las recomendaciones específicas para el uso de estas vacunas. Entendemos la prisa, entendemos que hay muchos países, incluyendo el mío, que las está usando, pero si tenemos que seguir el procedimiento establecido, es decir primero tienen que tener una autorización de uso de emergencia por la OMS o por alguna de las agencias reguladoras, y después ya podamos nosotros emitir recomendaciones.

Para poner en antecedente a nuestros lectores y para que sepan la importancia de esta noticia sobre las vacunas chinas, por ahora, la OMS autoriza el uso de emergencia de las vacunas antiCOVID de Pfizer-BioNTech, Janssen (Johnson & Johnson) y AstraZeneca (en este último caso, sólo las remesas fabricadas en asociación con la surcoreana SK BIO y el Instituto Serológico de la India). La inclusión de vacunas en la lista de la OMS es importante porque las autorizadas por el organismo internacional pueden entonces formar parte del programa COVAX de distribución de dosis a países en desarrollo.

¿Cuántas vacunas están en lista de espera de estudios por parte de la OMS?

Alejandro Cravioto Tenemos también contacto con la agencia Gamaleya de Rusia, estamos viendo su vacuna, la Sputnik V. También hemos seguido el mismo proceso que con la vacuna de China. Hemos tenido entre tres o cuatro reuniones con cada uno de los laboratorios, empezando por Pfizer y moderna, para poder estar seguros de que la información que tienen es suficiente para poder dar recomendaciones.

¿Tiene la impresión como el resto de las personas de que el plan de vacunación va más lento de lo esperado?

Alejandro Cravioto El problema que tenemos es de abastecimiento, no es tanto al programa de vacunación. Porque en la mayor parte de los países, en el momento en que llegan las vacunas, van a los brazos de algún individuo. El problema es que no tenemos suficiente producción de vacunas y algunos países han decidido quedarse con toda la producción para uso interno y algunos otros países sí han aceptado que estas fábricas compartan el producto con otros países, sobre todo con Covax, que es el sistema de cooperación internacional para que todos los países del mundo, independientemente de su nivel económico, tengan acceso a estas vacunas, al menos para cubrir un 20% de su población, que sería el personal de salud, que es esencial que esté protegido para que pueda seguir funcionando y previniendo que la gente se muera.

Otro tema mundial es la seguridad de la vacuna anti-COVID-19 fabricada por AstraZeneca tras reportes sobre casos excepcionales de coágulos de sangre en el cerebro. ¿Cómo tranquilizar a la población mundial sobre este tema?

Alejandro Cravioto Primero que todo hay que tener un sistema de detección que inmediatamente ve que hay un problema y que empieza a estudiarlo. Si usted ve los resultados, es en el norte de Europa, donde ha habido casos, Alemania, Noruega, Suecia, Finlandia. Tuvimos una reunión este domingo [4 de abril] con todo el grupo de la OMS, quedó claro que necesitamos más información de todo el mundo y eso ya se está recolectando para ver si esto se ve en otros países donde también se está usando la vacuna. Yo sé que en Francia ha habido algunos casos, pero ha habido muy pocos o casi no reportados de España o de Italia. Tenemos que ver por qué se está presentando esto, porque puede estar relacionado con otros factores que asociados a la vacuna puedan estar dando ese tipo de sintomatología. Lo importante es, primero, que los países que están usando la vacuna de AstraZeneca tengan un sistema de vigilancia de efectos adversos que les permita detectar si esto es posible o no. Y lo segundo, que veamos realmente cuántos individuos están presentando el problema, porque puede ser que por números alguien piense que 23 casos sean muchos, pero si lo vemos en comparación con los millones de personas vacunadas, pues entonces la proporción es mucho menor de lo esperado. Creo que las decisiones se tienen que tomar con mucha seguridad, pero también con mucho cuidado para no afectar el uso de una vacuna que está siendo de alta protección para muchos países del mundo y está siendo producida en lugares como la India y Corea del Sur de donde están llegando esas vacunas a Covax para que puedan llegar a otras partes del mundo. Lo que nos preocupa es seguir viendo si las vacunas que tenemos en uso son útiles contra las variantes de “preocupación”. Ya tenemos tres: la inglesa, la sudafricana y la brasileña, que son las que estamos siguiendo. En el caso de la sudafricana la vacuna de AstraZeneca tiene un nivel de protección menor, no para muerte, pero sí para enfermedad menos severa.

Sin duda alguna las vacunas son el centro de atención mediático en medio de esta pandemia, pero también merece la pena que pongamos la vista en los medicamentos que se están fabricando y que permitirá reducir la gravedad de los síntomas de los pacientes una vez estos se hayan vacunado ¿Cómo está de avanzada la carrera en la búsqueda de estos fármacos? ¿Es la prioridad de muchas farmacéuticas ahora?

Alejandro Cravioto Exactamente. Todo lo que hemos visto ha sido para ser usado para enfermedad no muy severa como el Remdesivir entre otros. O una protección directa como sería el uso de anticuerpos que, con las variantes, tampoco parece ser efectivo. Lo que hay que tomar en cuenta es que tenemos una serie de sistemas de protección no farmacéuticos, como utilizar una mascarilla, lavarnos las manos, mantener un distanciamiento social, que sí se ha probado que funciona para reducir la transmisión del virus de un individuo a otro y que necesitamos seguir poniendo en práctica para podernos seguir protegiendo. Los confinamientos sirven pero, en un momento dado hay mucha gente que tiene que salir de sus casas para trabajar, para alimentar a sus hijos, para poder sobrevivir y por lo tanto no pueden simplemente mantenerse encerrados en sus domicilios sin salir y ver a nadie. Entonces las medidas de protección no farmacéuticas sí se han probado que son efectivas para poder tener una vida económicamente activa, poder abrir nuestras escuelas, entre otras cosas. Todo el mundo tiene que cooperar y desgraciadamente en algunos países esto se ha convertido en un problema social y político de rechazo a estas medidas, simplemente porque la gente está ya cansada de no poder tener una vida normal.

Centrándonos en América Latina, a ustedes les preocupa también que en muchos países de la región se esté utilizando un medicamento llamado Ivermectina en pacientes que padecen Covid-19. En la región ha circulado la idea de que este medicamento puede ayudar a hacer que los síntomas no sean tan graves recién empieza a mostrarse la enfermedad, una teoría que ha sido totalmente descartada por la comunidad científica. ¿Cómo se puede frenar este bulo [noticia falsa]?

Alejandro Cravioto Ha sido una cosa de terquedad el que se recomiende [la Ivermectina] y sobre todo que se recomienden a nivel político muy alto. Cuando el presidente o el primer ministro de un país recomienda una medicina que no sirve, es un acto criminal. Eso nos no ayuda en nada. Lo mismo sucedió con la cloroquina, también con la Ivermectina y con otras cosas que se siguen recetando y utilizando a pesar de que se ha dicho claramente en todos los países latinoamericanos que no funciona y no sirve de nada. Es un gasto totalmente innecesario, que no le ofrece a los pacientes ningún beneficio de ningún tipo. Lo mismo sería, como decía mi abuela, ponerse frotes de alcohol alcanforados, que no servían para nada, pero atraían la atención del paciente. La gente cree que por tomar estas cosas está protegida, lo cual es un verdadero error. Significa un gasto en salud, porque esta medicina, aunque sea barata, sí tiene un costo y tiene un costo alto para gente que tiene pocos recursos. La Organización Panamericana de la Salud, los grupos técnicos, asesores en la mayor parte de los países latinoamericanos han sido muy claros de que esto no funciona y no sirve. La Ivermectina se puede utilizar en algunos ensayos clínicos controlados para ver si asociada a otro tipo de cosas puede servir, pero todo lo que tenemos hasta el momento es que no es un medicamento que nos sirva ni para controlar ni para disminuir la sintomatología causada por el virus que produce la Covid-19.

¿Qué es lo que más le preocupa hoy al presidente del Grupo de Expertos de Inmunización de la OMS.

Alejandro Cravioto Dos cosas: La primera es solucionar el problema de la vacuna de AstraZeneca que es tan importante para Covax y necesitamos ver claramente los datos y tomar una decisión de ver cómo se va a utilizar o se va a seguir utilizando esta vacuna en el ámbito de todos los grupos asesores y con la participación de la compañía productora y de los investigadores de Oxford que han desarrollado esta vacuna. Lo segundo es sinceramente, el tiempo de carrera entre la vacunación y el control de la epidemia. Creo que después de un año todo el mundo está muy desesperado, pero este no es el momento de bajar la guardia y las vacunas están funcionando. Se están distribuyendo aún en los países más pobres. Necesitamos tener la paciencia, proteger a nuestro personal de salud y luego a nuestros mayores.

De todas las frases en las publicaciones que he leído durante estos días, me quedo con una que pertenece al epidemiólogo Carlos Álvarez, que dice “La mejor vacuna es la que llega antes a mi brazo”.

Alejandro Cravioto Totalmente. Esa es la recomendación que tenemos. Todas las vacunas aprobadas son útiles para prevenir enfermedad severa y muerte, que es ahorita lo que nos preocupa. Algunas ya estamos notando que disminuyen la transmisión. Pero por ahora nos sigue preocupando fundamentalmente que la gente no se enferme.



MÁS INFORMACIÓN

SiteLock
Facebook