“Mi viejo me dice ‘no te vayas, ganá la Copa'”


Suele decirse que Eduardo Salvio es de los pocos jugadores que hablan sin cassette. Habría que sacar el suele decirse. Eduardo Salvio habla sin cassette. Y a veces, sin filtro. Esta vez, después de la estrella 70, luego de una eliminación copera en la que quedó apuntado y en el medio de la incertidumbre sobre su futuro, unió las dos. ¿Qué será de la vida de Toto en Boca? Por ahora, se queda. Pero que se quiere ir, no hay dudas. Porque fue ahí, en ese punto, que el volante no pudo ocultar esa honestidad brutal que lo caracteriza.

“Estoy bien acá, estoy feliz, no puedo decir que me voy a quedar porque uno en el fútbol nunca sabe qué va a pasar. Después analizaremos con mi representante a ver qué hay, pero estoy contento. Estoy en el club más grande de la Argentina así que estoy contento”, dijo primero, en una larga charla con ESPNF90, en la que ya dejó la puerta abierta para una salida.

El Toto con la última Copa.

El Toto con la última Copa.

Luego, claro, se fue soltando. Y la brecha de la duda se fue ajustando. ¿Por qué no puede decir que se va a quedar en Boca? ¿Por qué Toto? “Si viene algo mejor, lo voy a analizar con mi representante. Si es mejor para mí, me voy a ir. Porque sé la situación del país. Gracias a Dios tengo a mis padres mejor de salud y si llega algo mejor para mí, seguro lo voy a aprovechar”, dijo, contundente, ya más decidido a buscar el adiós.

Y en ese sentido, fue más allá. Porque también reveló algo que muy pocos jugadores son capaz de hacer: dónde se ven en el futuro. Y Salvio se ve en España. En su capital. Lejos de Buenos Aires, claro. “Hoy pienso en vivir en Madrid, entonces si llego a tener algo que sea mejor, lo analizaré. Por eso no digo que me voy a quedar 100%. Si me tengo que quedar lo haré contento y feliz porque estoy en el club donde toda la vida fui hincha. Mis padres no quieren que me vaya. Tengo mis amigos acá, la familia de mi mujer, mis hijos no se quieren ir porque tienen sus amigos, sus primos… ellos acá se quedan a dormir en casa de amigos o primos, cosa que en Portugal o Madrid no hacían. Son varias cosas para analizar, no sólo pensar en mí”, aseguro.

La Tota también le pidió que no se vaya, pero...

La Tota también le pidió que no se vaya, pero…

El “si me tengo que quedar…”, suena fuerte. Por donde se lo analice. Incluso, desde la necesidad personal que plantea el volante. Entendible. Atendible. Sin embargo, a su vez, la lectura es que no tiene la cabeza del todo acá. Que ya piensa en irse allá. Y que, en el caso de que “tenga” que seguir, habrá que ver cómo funciona. Y en ese aspecto, no está en juego sólo lo económico, aunque haya una diferencia abismal….

“Yo acá creo que estaré ganando la mitad de lo que ganaba en Benfica. Económicamente sí haría la diferencia si me voy. Ahora en felicidad o en lo futbolístico, no. No hay comparación. Benfica es un club muy popular allá pero lo que uno vive en Boca es muy difícil igualarlo en otro lado. No digo que me voy a ir, pero tampoco voy a decir 100% que me quedo”, insistió, en ese ida y vuelta que lo ubica más lejos que cerca.

Y en ese sentido, volvió a insistir sobre el pedido de su padres. La Tota, fanática de Boca. Y el papá, también. “Mi viejo me dice: ‘no te vayas, ganá la Copa al menos’. Cuando sabe que me tendría que quedar un año más para intentarlo”, contó, sobre esa situación tan particular y que define claramente esta mezcla de sensaciones internas que lo rodean.

Salvio, de todos modos, aseguró que no fue la anunciada separación de su pareja lo que generó esta situación. De hecho, contó que ya se habían arreglado. “Los temas personales están mejor gracias a Dios. Si me quedo, estoy 100% en la cabeza metida en Boca. En eso estoy muy tranquilo”, aseguró.

Salvio, en abril de este año, en un regalo a su pareja.

Salvio, en abril de este año, en un regalo a su pareja.

Eso sí, dejó en claro que esa situación familiar y personal con la mujer con quien tiene dos hijos y 11 años de relación, sí puedo haberlo afectado en lo deportivo. ​”A mí me tocó un año en Benfica que mi papá tenía cáncer y yo jugaba un clásico y no me había ido mal. Y ahora me pasó esto (se refiere a la separación) y me tocó estar así, en este nivel. Yo nunca quise estar así. A veces parecía que estaba desconectado del equipo pero si veían cómo entrenaba… Yo entreno bien, me cuido, descanso, pero me tocó estar en un nivel que quizá no venía mostrando al principio de la temporada y me costó. Y quizás esta vez sí sentí este problema que tuve”, admitió.



MÁS INFORMACIÓN

SiteLock
Facebook