Medicina Intensiva establece las pautas para volver a controlar la bacteriemia en las UCI


MADRID, 15 Feb. (EUROPA PRESS) –

El Proyecto Bacteriemia Zero de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC) estableció en 2009 unos protocolos que permitieron bajar la tasa de bacteriemia relacionada con catéter en las UCI de nuestro país por debajo de los 2 episodios por cada 1.000 días de estancia. Sin embargo, como se pudo observar en las cifras del Registro ENVIN 2020, la primera ola de la COVID-19 disparó la tasa hasta 10,2 episodios por 1000 días estancia. La necesidad de volver a controlar estas cifras, incluso en tiempos de coronavirus, reunió en un seminario monográfico a diferentes expertos la semana pasada, con la colaboración de 3M.

“En 2021 debemos apostar por volver lo antes posible a las buenas cifras de control de infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria que teníamos antes de la pandemia”, expuso el presidente de la SEMICYUC, Ricard Ferrer, moderador de un seminario que reunió de manera virtual a casi 1.000 sanitarios en directo.

El doctor Francisco Álvarez, intensivista del Hospital del Mar (Barcelona), expuso la situación nacional frente a la bacteriemia relacionada con catéter. El Registro ENVIN mostró que un tercio de los pacientes ingresados en UCI durante la primera ola de COVID-19 presentaron una o más infecciones relacionadas con dispositivo invasor, siendo las motivadas por catéter un 18 por ciento de los casos totales.

“El nuevo personal sanitario contratado, así como el personal de otras especialidades que apoyaron la asistencia en las UCI, no estaban adaptados ni familiarizados con los protocolos de prevención de infecciones. Además, el ritmo asistencial no permitía llevarlos a cabo o hubo que readaptarlos. Al mismo tiempo, fue difícil implementarlos en las UCI extendidas”, ha explicado.

Las cifras españolas, como ha señalado el doctor en su ponencia, son parecidas a los datos que han arrojado estudios en Italia y Grecia. En estos países, como en el nuestro, predominaron las bacteriemias tardías, es decir, las que se producían a partir de la segunda semana de estancia relacionadas con el mantenimiento de los catéteres.

El Proyecto Bacteriemia Zero, como ha recordado el doctor Xavier Nuvials (Hosp. Valld’Hebron), basa sus protocolos en seis pasos: higiene adecuada de manos, desinfección de la piel con clorhexidina, medidas de barrera total durante la inserción, preferencia de localización subclavia, retirada de catéteres innecesarios y manejo higiénico de estos. La pandemia obligó a adaptar las recomendaciones, teniendo en cuenta el uso continuo de equipos de protección individual, dificultando la valoración de la retirada de dispositivos vasculares innecesarios o el lavado higiénico o quirúrgico de las manos.



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