‘Mami’ Arias de Galindo, una defensora de la democracia


Era una mujer pequeña de modales distinguidos. Pero cuando se trataba de defender lo que consideraba justo, era contundente. O emocionada, cuando hablaba de ese otro hijo suyo, de papel: el Panamá América, el periódico que fundó su padre, el presidente Harmodio Arias Madrid, fundador de la Universidad de Panamá y proponente y firmante del primer tratado con Estados Unidos que abrió el camino para lograr el retorno de la zona del canal a manos panameñas.

Y en los gestos finos pero enfáticos de esta mujer, siempre sobresalieron sus manos.

Rosario Arias, Rubén Darío Carles y Querube de Carles, con quien hizo causa común en la lucha de la Cruzada Civilista contra la dictadura militar. Archivo

Los militares la privaron en 1968 de su periódico y ella dedicó desde entonces toda su energía y su esfuerzo, no solo a la recuperación del diario sino a la de de la vigencia de los derechos y libertades conculcadas. Muchos de quienes la conocieron coinciden en definirla con una palabra: incansable.

Sus inicios

Rosario Arias Guardia nació en 1920 en el hogar formado por Rosario Guardia de Arias y Harmodio Arias Madrid. Tuvo cuatro hermanos, todos hombres: Gilberto, Harmodio, Roberto y Antonio Manuel.

Su padre había regresado a Panamá en 1910 tras culminar su doctorado en Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad de Cambridge y la envió a proseguir estudios a Santiago de Chile, en el Colegio del Sagrado Corazón. Y luego, a Bélgica. De regreso a Panamá, en 1940, se casó con el ingeniero industrial Gabriel Galindo Vallarino.

“Nunca sospeché que quedaría involucrada en la dirección del diario. Mi vida transcurría normalmente como una mujer dedicada a la familia”, contaba.

En 1962, tras la muerte de su padre, se vio de pronto enfrentada ante un dilema: la ley exigía que en el lapso de 48 horas alguien ocupara la vacante del directivo del diario fallecido. Y pese a que sus hermanos estaban más involucrados en el periodismo, fue ella quien aceptó el reto.

Gracias al interés que su padre le había inculcado desde temprano por la política, los asuntos públicos e internacionales, Rosario se encontraba en su elemento al frente del periódico.

En 1968 la Editora Panamá América S.A (Epasa) publicaba los diarios Panamá América, The Panama American, Crítica y Expreso. Además, era propietaria de la radio Red Panamericana.

Despojo

Alrededor de las 11:45 p.m., del 12 de octubre de ese año, el edificio del Panamá América fue allanado por la Guardia Nacional. Ese día, los militares habían dado un golpe de estado y conculcado de un solo tajo todas las garantías y las libertades constitucionales.

Argucias legales y los argumentos de un socio minoritario, permitieron a un órgano judicial proclive a los militares, despojar jurídicamente a la familia Arias de sus empresas de medios, algo que en los hechos ya habían concretado.

‘Mami’ Arias de Galindo, una defensora de la democracia
En 2009 el Centro Latinoamericano de Periodismo (CELAP) le hizo un honeje a Rosarios Arias de Galindo por su trayectoria. Archivo

La sociedad Editora Panamá América S.A. fue liquidada el 19 de diciembre de 1969 y luego se constituyó allí mismo Editora Renovación S.A. (Ersa) en 1972, que a través de los diarios El Matutino y Crítica se convertiría en un pilar propagandístico del régimen militar.

Allí comenzó una de las luchas más notables para la recuperación de la vigencia de la libertad de expresión en el país.

“Doña Rosario comprendió que la lucha para rescatar la democracia panameña y con ella las propiedades de Editora Panamá América no podía darse individualmente ni sobre la base de la defensa de derechos de algunos individuos solamente. Por ello se integró a la Comisión de Derechos Humanos en 1979, para trabajar por la plena vigencia de los derechos humanos de todos los panameños. Y se activó como miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), para trabajar por el respeto a la libertad de prensa en nuestro continente.

El régimen llegó a advertirle que de continuar sus actividades la exiliaría, pero no la pudo amedrentar”, escribió sobre ella el desaparecido vicepresidente de la República y líder político de la Democracia Cristiana Ricardo Arias Calderón.

Renacimiento

Una semana después de la invasión estadounidense, el 26 de diciembre de 1989 la familia Arias volvió a ocupar las instalaciones de Editora Panamá América S.A. y después de 21 años volvió a publicar el Panamá América y el tabloide popular Crítica Libre.

Doña Rosario no sospechaba que, en democracia, volvería a embarcarse en una batalla judicial para legalizar la recuperación de la empresa familiar.

“A mi familia le pasó algo muy curioso: en la dictadura, cuando nos quitaron el periódico Guillermo Endara nos ayudó. Pero cuando él subió al gobierno, no sabe las trabas que tuvimos para recuperalo”, recordaba en una entrevista en el año 2012.

En 2002, doña Rosario decidió retirarse del diario. La junta directiva le pidió que continuara como “presidenta vitalicia” para garantizar la “independencia e integridad” de los medios de Editora Panamá América, según palabras de Octavio Amat, entonces director de El Panamá América.

Ocho años más tarde, en 2010, ante la imposibilidad de pasar el testigo a una nueva generación, la familia vendió la empresa editorial. Doña Rosario estuvo al tanto de la transacción. No obstante, para ella, no fue fácil.

“Yo me la estaba jugando por algo que había sido mío, personal. Mis descendientes no tenían esa filiación con el periódico”, contaba.

Aparte de lo personal, la venta del Panamá América tuvo un dolor adicional para doña Rosario: fue adquirido por un grupo empresarial afín al expresidente Ricardo Martinelli que rápidamente lo convirtió en un órgano de defensa de su gestión. Ella dejó de leerlo.

En septiembre de 2016, el rector electo de la Universidad de Panamá, Eduardo Flores Castro, se reunió con doña Rosario para una suerte de homenaje a la hija del fundador de la Universidad de Panamá, un gesto que ella agradeció por el simbolismo que entrañaba.

“Mi padre siempre decía que un pueblo sin educación no podía encarar los desafíos que el país tenía por delante”, dijo en esa ocasión.

Una vida marcada por la historia de la República

Gloria Guarida de Alfaro, en el prólogo del libro de memorias de Rosario Arias de Galindo titulado El Camino Recorrido, hace notar que buena parte de la vida personal de esta mujer nacida en el Panamá de 1920 se entreteje con la historia del país.

De hecho, recuerda que su abuelo materno, Aurelio Guardia, su padre Harmodio Arias Madrid, uno de sus tíos paternos, Arnulfo Arias, sus tíos maternos, Tomás, Julio y Aurelio, y los cuñados de su madre, Octavio Méndez Pereira, Manuel María Valdés y Gregorio Miró Denis, fueron protagonistas de la gesta fundacional de la República.



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