Los 100 valientes ballesteros del siglo XV regresan a Valencia | Comunidad Valenciana


El retablo del Centenar de la Ploma del siglo XV es una obra excepcional. A su valor artístico, que reside en la maestría de su estilo gótico internacional de la Corona de Aragón con influjo flamenco, se añade su importancia como documento histórico. La pieza relata una escena de la batalla del Puig de  1237, que permitió la conquista de Valencia a las tropas del rey Jaume I. Por eso esta pieza artística se puede considerar como la carta de naturaleza del nacimiento del Reino de Valencia y, sin embargo, desde el siglo XIX se encuentra en Londres y antes estuvo en Francia. En 1864 fue adquirida por el príncipe inglés Alberto a un anticuario francés por 800 libras, un precio entonces muy elevado, como demuestran las 300 libras que se pagaron por un valioso relieve de Donatello. No está documentado cómo llegó el monumental retablo de 6,60 por 5,50 metros a Francia, pero se sabe que fue realizado por el valenciano Miquel Alcanyís y el alemán Marçal de Sas, con probable ayuda de Johan Utevert, de Utrecht.

El museo londinense Victoria & Albert exhibe así esta histórica joya junto a unos cartones para tapices de Rafael. Pero ha llegado a Valencia parte de la pieza, la predela, es decir, la parte de abajo del retablo de cinco calles, que recoge 10 escenas de la Pasión de Cristo. Hoy miércoles es el último día para verla en el Museo de Bellas Artes de Valencia antes de que arranquen los trabajos de restauración. El museo británico ha prestado el retablo para que sea restaurado en el Instituto Valenciano de Conservación, Restauración e Investigación, explica la directora general de Cultura y Patrimonio, Carmen Amoraga. La intención es volver a exhibir la obra cuando hayan concluido los trabajos de conservación. El plazo de cesión acordado concluye en octubre de 2020.

Ha habido varios intentos de traer a Valencia e incluso comprar de esta pieza conocida como El Centenar de la Ploma. Este nombre está tomado de la milicia urbana creada en 1365 por Pedro IV para la salvaguarda de València y formada por 100 ballesteros vestidos de hábito blanco con una cruz de San Jorge y tocados con una pluma de garza en la cabeza. La tabla central del retablo representa a Sant Jordi luchando contra un dragón, y en otra de las calles se representa a los ballesteros en su valiente actuación en la batalla de El Puig contra el ejército de los, llamados entonces, infieles. La bella obra fue realizado cuando la capital era una de las principales ciudades europeas desde el punto de vista económico, político y cultural. No en vano, aquel fue el siglo de oro de las letras valencianas con la concurrencia de escritores como Eiximenis, Jordi de San Jordi, Ausiàs March, Joanot Martorell o Roís de Corella.




Detalle del retablo donde aparecen los ballesteros del Centenar de la ploma.

La exhibición de la predela antes de su restauración se presenta en la sala de Bellas Artes, junto a una reproducción del retablo completo y unas proyecciones de realidad virtual interactiva que permiten al espectador realizar un recorrido aéreo por la Valencia del siglo XV y observar al detalle la superficie pictórica del retablo. En el Palau de la Generalitat se han sumado a la celebración del regreso del retablo y también se ha habilitado una sala para mostrar hoy una reproducción e internarse virtualmente en el Centenar de la Ploma.



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