La suegra de Will Smith es un ejemplo de cómo mantenerse saludable a los 67 años


Si el lema de la Casa Lannister es que “siempre se pagan sus deudas”, el de la familia de Will Smith bien podría ser “el fitness es ley”. La suegra del actor, Adrienne Banfield-Norris, se hizo conocida en los últimos tiempos por la buena forma física que tiene a sus 67 años. Incluso con una lesión en el pie, la mujer no dejó de lado su entrenamiento.

La madre de Jada Pinkett Smith lleva adelante un estilo de vida saludable que le permite mantenerse en forma pasados los 60, un objetivo que no siempre es fácil a esa edad. De hecho, los abdominales de los que presume en sus redes sociales generan la envidia de muchas de 20 o 30.

La mujer aprovecha su obsesión por la organización para hacerse un hueco todos los días para ejercitarse. Además, Banfield-Norris cuida su alimentación con productos saludables y orgánicos. Ni una lesión en el pie pudo detenerla, aunque tuvo que reducir sus entrenamientos, algo que no le gustó demasiado.

Lo fundamental para llegar a la tercera edad con esa energía y determinación es no dejar de hacer actividad física e incorporarla como hábito lo antes posible. Hay muchas ventajas de mantenerse activo como mejorías en la memoria y los circuitos neuronales, disminución del riesgo de demencia y mejoras en la salud cardiovascular.

Pese a los beneficios, estudios realizados en los últimos años indican que los mayores de 65 años hacen cada vez menos actividad física. En 2018, en España, se hizo una investigación que concluyó que en la década anterior, la gente de esta franja etaria, hizo mucho menos ejercicio con su cuerpo.

Otra de las ventajas de hacer ejercicio de forma regular es retrasar el deterioro físico. La pérdida de masa, fuerza y función muscular es una característica típica del envejecimiento. Estos principios tienden a descender a partir de la mediana edad, y el proceso se acelera con el correr de los años.

La ciencia ya comprobó que el ejercicio a largo plazo puede ayudar a que el envejecimiento muscular se reduzca. La actividad física regular durante la adultez puede proteger los músculos contra las pérdidas y daños que se producen a medida que avanza la edad.

Ejercicios de baja intensidad

Hacer ejercicio incluye muchas actividades, por lo que se pueden elegir aquellas de bajo impacto ideales para los adultos mayores. No hace falta hacer una sesión de crossfit o realizar parkour para obtener los beneficios de mover el cuerpo.

Existe una serie de ejercicios específicos, adecuados para personas de la tercera edad, que limitan los riesgos de lesión. Por ejemplo, las actividades cardiovasculares como andar en bicicleta (sea fija o no), caminar o trotar (en la máquina del gimnasio o al aire libre), gimnasia aeróbica, natación o aquagym.

También se puede practicar yoga o tai chi chuan, que no implican un gran esfuerzo y permiten ganar flexibilidad, tonificar la musculatura y obtener los beneficios de la meditación que acompaña a este tipo de actividad.

Bailar es otra alternativa. Durante la danza, las personas ponen su cuerpo en movimiento, lo tonifican y logran equilibrio mientras se divierten. Además, es un ejercicio ideal para activar la vida social.



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