La ‘sorpresa’ de Arabia Saudí tiene 4 consecuencias clave en el mercado petrolero


En su reunión de principios de diciembre, la OPEP+ acordó pasar de las habituales reuniones ministeriales bianuales a reuniones ministeriales mensuales en las que los estados miembros discutirían la producción de para el mes siguiente. Así, el grupo de la OPEP+ se reunió a principios de esta semana, el 4 de enero, para considerar su producción de cara al mes de febrero.

La reunión fue polémica. Rusia instó a la OPEP+ a aumentar la producción en 500.000 barriles al día, mientras que Arabia Saudí abogó por mantener estables las tasas de producción.

La OPEC+ sorprendió a los mercados al anunciar que Rusia y Kazajstán podrían aumentar su producción en febrero y marzo en un total de 75.000 barriles al día. Todos los demás productores mantendrían inalteradas sus tasas de producción.

Sin embargo, en la rueda de prensa, el ministro de petróleo saudí, el príncipe Abdulaziz bin Salman, anunció alegremente por “sorpresa” que Arabia Saudí recortaría voluntariamente 1 millón de barriles al día de su propia producción durante febrero y marzo. También mencionó una reducción voluntaria adicional de 425.000 barriles al día por parte de otros productores árabes, pero no ha habido más información sobre ese posible recorte adicional.

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El mercado del petróleo se mostró satisfecho con esta “sorpresa”. Tanto el como el WTI subieron alrededor de un 5% en el conjunto de la jornada del martes, pero el movimiento al alza fue mínimo el miércoles.

Aquí hay 4 implicaciones clave de este movimiento que los observadores del mercado deberían tener en cuenta.

1. Mejores perspectivas para los productores de petróleo de Estados Unidos

No cabe la menor duda de que la “sorpresa” saudí es un regalo para los frackers de Estados Unidos. La industria petrolera estadounidense experimentó una consolidación significativa en 2020 y registró aún más aumentos de eficiencia.

El proceso está en curso y es probable que la producción estadounidense experimente más descensos como resultado. Sin embargo, hay empresas que siguen produciendo en regiones críticas de petróleo de esquisto que están bien capitalizadas y bien posicionadas para aprovechar la subida de precios que los saudís les han ofrecido.

Los traders deberían esperar aumentos de la producción de estas empresas a medida que los precios suban, si es que continúan subiendo. Queda por ver si eso basta para compensar otros descensos de la producción estadounidense, pero algunas empresas ya están considerando sumar más plataformas.

2. No es probable que desciendan las exportaciones saudís

Un 1 millón de barriles al día está saliendo de las reservas de producción de Arabia Saudí, pero Aramco (SE:), la compañía petrolera nacional de Arabia Saudí, mantiene una gran cantidad de petróleo almacenado en todo momento para asegurarse de que siempre puede satisfacer las solicitudes de sus clientes. Aramco atenderá cualquier pedido que no pueda asumir la producción a través de sus reservas existentes.

Aramco ya ha emitido precios oficiales de venta más elevados para sus clientes asiáticos, lo que podría significar que los clientes que no tienen contratos a largo plazo con Aramco podrían buscar petróleo a precios más bajos en el mercado al contado, tal vez de Irak o de Estados Unidos.

3. Arabia Saudí está tratando de ser un productor swing, pero eso no va a funcionar

El príncipe Abdulaziz intentó poner en marcha la decisión de reducir la producción como un “regalo” destinado a reforzar “preventivamente” el mercado en caso de que los gobiernos sigan imponiendo bloqueos económicos a causa del coronavirus que lastren la demanda más allá de enero. Sin embargo, lo cierto es que Arabia Saudí está tratando de ser el productor swing de la OPEP+, pero no va a poder tener éxito en este papel a largo plazo.

Un productor de swing sólo puede tener éxito si no hay otra capacidad excedente para compensar la falta de suministro. Sin embargo, actualmente hay mucha capacidad excedente en Estados Unidos, Irak, Rusia, etc. Arabia Saudí ya lo ha intentado antes, en la década de 1980, cuando recortó su propia producción para tratar de respaldar los precios, y eso en general no tuvo éxito.

Arabia Saudí y Aramco perdieron mucho dinero en ese momento y se vieron muy perjudicados. Tras aprender la lección en la década de 1980, los ministros de petróleo más recientes de Arabia Saudí, Ali al-Naimi y Khalid al-Falih, se negaron a reducir la producción de Arabia Saudí a menos que todos los demás miembros de la OPEP y la OPEP+ también redujeran la suya. Ahora, con Rusia autorizada a aumentar la producción, la gran reducción de Arabia Saudí se verá como una compensación.

Esto podría sentar un precedente de cara al futuro que podría socavar fácilmente la integridad del grupo OPEP+. En algún momento, Arabia Saudí tendrá que dejar de intentar compensar los aumentos de los demás.

4. Otros productores miembros y no miembros de la OPEP podrían seguir haciendo trampas

Arabia Saudí ha estado reprendiendo enérgicamente a los países que superaron sus cuotas de producción en 2020. Esto incluyó obligar a los países a reducir la producción para compensar sus propias trampas previas.

Estos planes de compensación tuvieron un éxito moderado, aunque los sobreproductores crónicos como Rusia, Kazajstán e Irak nunca cumplieron plenamente sus cuotas. Ahora que Arabia Saudí se ha mostrado dispuesta a reducir su propia producción para compensar los aumentos de otros productores, le será aún más difícil obligar a países como Irak y Nigeria a cumplir sus cuotas.

Es probable que se observe un aumento de la producción de petróleo por parte de algunos países de la OPEP+ en febrero y marzo. La OPEP+ en su conjunto probablemente reportará cifras de cumplimiento de más del 100% porque la reducción de la producción de Arabia Saudí contará como exceso de cumplimiento.



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