La invasión al Capitolio es una falla de seguridad mayúscula | Noticias Univision Política


Las imágenes de una turba enardecida que durante horas invadió por la fuerza el Congreso estadounidense generaron el asombro profundo de una audiencia global que se preguntaba si más bien no se trataba de una película de ciencia ficción.

Organizadores llevaban días anunciando sus planes de formar caravanas para que miles de seguidores del presidente Donald Trump provenientes de diversos estados desembarcaran en la capital estadounidense el 6 de enero. Algunos pertenecientes a grupos violentos como Proud Boys, cuyo líder fue arrestado el fin de semana.

Entonces la pregunta del millón es: ¿cómo es posible que pese a un incremento en la seguridad tras los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001 Estados Unidos permita la invasión a uno de sus edificios más importantes?

La presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, dijo que quiere respuestas y pidió este jueves la renuncia del comandante de la Policía del Capitolio, Steven Sund.

Pelosi agradeció el esfuerzo de numerosos agentes que se esforzaron para proteger la integridad de los legisladores durante el asedio, pero concluyó que “hubo una falla de liderazgo en la cúpula de la Policía del Capitolio. (Sund) Ni siquiera nos ha llamado desde que esto ocurrió”.

Además de pedir la cabeza de Sund, Pelosi enumeró una serie de interrogantes que debería incluir la evaluación de los sucesos del 6 de enero.

“Tenemos al FBI, cuáles fueron las deficiencias en la información de inteligencia que ellos suministraron. Incluye el Departamento de Defensa, ¿cuánto tardó en responder o en prever la necesidad de la Guardia Nacional”, se preguntó Pelosi en conferencia de prensa. “Incluye muchos elementos del Poder Ejecutivo, y creo que tenemos que tener una evaluación completa”, señaló Pelosi.

Algunos videos en las redes sociales muestran incluso a un policía apartando una baranda para permitir el ingreso de los revoltosos.

La congresista demócrata Maxine Waters escribió en Twitter que durante una conversación de una hora sostenida la semana pasada, Sund “me aseguró que no se permitirían terroristas y que el Capitolio estaría seguro. ¿Qué diablos?”.

Terrance Gainer, ex comandante de la Policía del Capitolio, dijo a la televisora CNBC que “si yo hubiese estado allí, merecería ser destituido pero permitir que eso ocurriera”.

Un experto policial dijo al diario The New York Times que la Policía del Capitolio debió haber desplegado un perímetro externo alrededor de los jardines del Capitolio con agentes fuertemente armados debido a la presencia conocida de grupos extremistas, y un segundo perímetro alrededor del edificio.

Ese cuerpo policial federal, integrado por cerca de 2,000 efectivos y dedicado exclusivamente a salvaguardar las instalaciones del Congreso y la integridad de los congresistas, no estableció tales perímetros y permitió la violación del recinto durante una sesión bicameral para declarar al próximo presidente de Estados Unidos, durante un asedio que dejó cuatro fallecidos.

Desempeño “heroico”

La agencia AP reportó que Sund abandonó su cargo horas después de que Pelosi le pidiera la renuncia, la cual será efectiva el 16 de enero.

“El ataque violento sobre el Capitolio es algo que yo no había experimentado durante mis 30 años de experiencia policial aquí en Washington, D.C”, indicó.

Sund agregó que 50 efectivos resultaron lesionados por ataques que incluyeron tubos y sustancias químicas, y que la Policía del Capitolio desactivó dos explosivos de fabricación casera que fueron identificados en las inmediaciones del Congreso durante la invasión.

La Policía del Capitolio practicó 14 arrestos, incluyendo el dueño de un vehículo sospechoso de portar explosivos, recibió el apoyo de al menos 18 entes de seguridad y suspendió temporalmente al efectivo que disparó a una mujer integrante de la turba, a la que dio muerte.

Bombas de fabricación casera y cocteles molotov: lo que se ha encontrado en el Capitolio tras la invasión del miércoles

La perspectiva local

Karl Racine, el fiscal general del Distrito de Columbia, responsabilizó directamente a las autoridades federales por los acontecimientos del pasado miércoles.

“Nuestros contrapartes federales nos defraudaron”, djio a CNN.

La Policía Metropolitana de Washington no tiene jurisdicción sobre las instalaciones del Congreso u otras sedes del gobierno federal.

Robert Contee, comandante de la Policía Metropolitana, dijo que la Policía del Capitolio le solicitó apoyo alrededor de la 1 pm y que “las cosas ya estaban bastante mal”.

La alcaldesa de Washington, Muriel Bowser, indicó que ella solicitó al Departamento de Defensa el despliegue de la Guardia Nacional para reforzar la seguridad, pero que la Policía del Capitolio no solicitó apoyo de la Guardia Nacional.

“Yo no puedo pedir la Guardia Nacional para los predios del Capitolio”, explicó. “Obviamente hubo una falla allí. Tendrá que haber una investigación real para determinar qué ocurrió”.

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