la Colección Diógenes de la Rosa


La colección estará amparada por el Instituto de Estudios Nacionales (IDEN), de la Universidad de Panamá, en honor al político, diplomático, crítico y ensayista panameño

El Instituto de Estudios Nacionales (IDEN), de la Universidad de Panamá, inaugura este año la Colección Diógenes de la Rosa (1904-1998), quien fue un político, diplomático y ensayista panameño, crítico y alerta del pulso de su tiempo en la filosofía, la historia, la sociología, la literatura y el arte.

Es de aquí que sus ensayos, que eran los de un intelectual que no tenía temor de pensar y decidir con cabeza propia, revelan un conocimiento y una curiosidad por el mundo que no terminó en las fronteras del Estado nacional, que para Hannah Arendt, quien no dejó de revelar las paradojas del mundo moderno con sus nacionalismos y revoluciones del llamado “tercer mundo” en la Guerra Fría, ha sido el constructo más exitoso de la “expansión imperialista” hasta en la esquina más recóndita del planeta.

Abrevándose de las corrientes filosóficas, políticas e ideológicas de su tiempo, Diógenes de la Rosa recorre el mundo, donde Panamá, como Estado nacional había dado sus primeros pasos en medio de poderes regionales e imperiales. Su preocupación, por supuesto, fue Panamá. Y, sobre todo, cómo garantizar una mejor vida para los panameños que solo habían vivido exclusión y miseria en su historia colonial y republicana.

Era un intelectual de la libertad, de aquella libertad política y jurídica, de aquella libertad republicana y democrática, de aquella libertad que, como afirma en uno de sus ensayos sobre José Martí, “el hombre tiene que emanciparse de la miseria”, regresando así al sentido originario de la libertad –y de la revolución– ya inaugurado por la revolución francesa. En Martí, Diógenes de la Rosa proyecta su propio universo donde no se podía fundar una república sin la libertad civil y política, la libertad de pensamiento y de crítica, sin la “libertad de ser libres”.

La Colección Diógenes de la Rosa, que se articula en un país que pasa por un período complicado tras la recuperación del Canal de Panamá, en 1999, donde las instituciones políticas, caracterizadas por la fragilidad democrática y por el cinismo y el autoritarismo de sus elegidos o designados, no terminan de resolver la miseria de amplias capas de su población, la degradación del medio ambiente, la escandalosa brecha digital y las exclusiones de género, de culturas y el racismo, debe ser un canalizador del amplio abanico de preocupaciones y temáticas que caracterizan al país, la región y al mundo.

La colección no debería circunscribirse a las fronteras nacionales y mucho menos debe imponer limitaciones temáticas que no sean las que correspondan a la calidad de la propuesta. Un instituto de estudios nacionales moderno no debe ni puede abstraerse de este mundo, cuyas fronteras son cuestionadas en todos los órdenes del saber y de la cultura. Precisamente, se hace necesario comprender la circulación de problemáticas que son tanto translocales como interglobales. Así se puede conectar y transferir conocimientos a través de textos enjundiosos, promover debates e identificar nuevas problemáticas que, por los convencionalismos o las prácticas atávicas de las fronteras académicas o nacionales, han quedado excluidas del conocimiento de la comunidad académica e intelectual.

Es, en este sentido, que se puede observar que la colección ha comenzado con seis ensayos que identifican problemáticas contemporáneas, como el medio ambiente en Conflictividad socio-ambiental en el área metropolitana (Dra. Edilcia Agudo), en que se observa la insuficiencia de visibilidad de la problemática ambiental en el país; la memoria en Memoria de la descolonización. El Día de los Mártires en Panamá, 1964-2014 (Dr. Félix Chirú Barrios), en que se analiza cómo y por qué la memoria ha sido fundamental en la descolonización con respecto a la Zona del Canal en Panamá; el pensamiento crítico en Pensamiento crítico y decolonialidad. Ensayos de filosofía de la liberación (Mgster. Abdiel Rodríguez Reyes), que plantea la filosofía de la liberación en aras de una salida del mundo cosificado de la modernidad capitalista; género y sexo en De travestí a trans: Narrativas sexuales de Panamá (Dr. Juan Ríos Vega), en que se presenta y describe la revalorización de las historias, los conflictos y luchas de los travestis y transexuales de Panamá en el siglo XX; confictos socio-políticos en Diez años de luchas políticas y sociales en Panamá, 1980 – 1990 (Dr. Olmedo Beluche), que hace un análisis detallado de aquella aciaga década dominada por la dictadura militar que terminó con la cruenta invasión estadounidense en Panamá en 1989; la literatura y el Canal de Panamá en La novela canalera: Historia y evolución de un tema fundacional en las letras panameñas (Dr. Javier Ibáñez Castejón), que es una reflexión actualizada y renovada de la novela canalera como la respuesta panameña al regionalismo literario en América Latina.

Todos y cada uno de los textos aquí reunidos hacen honor a aquel pensador y ensayista crítico que fue Diógenes de la Rosa. No se trata de emular o recrear un culto de la personalidad, pero sí de mantener un espíritu crítico que tuvo en él uno de sus principales cultivadores, junto con Roque Javier Laurenza, Rodrigo Miró, Ricaurte Soler, Elsie Alvarado de Ricord y Gloria Guardia, entre otros no menos reseñables.

Es necesario decir que un país como el nuestro, donde la política cotidiana (y de la peor calidad), termina casi tragándose todo, el cultivo del ensayo académico e intelectual es una tarea urgente que no debe abandonarse a la marejada que amenaza con terminar con las restantes librerías, las escuálidas bibliotecas y centros de investigación en el país. Sin embargo, indicios hablan de un renacimiento y, entre otras cosas, la Universidad de Panamá, a pesar de todas las dificultades, ha hecho un golpe de timón para fortalecer la investigación, la publicación y el mundo académico.

“El cultivo del ensayo académico e intelectual es una tarea urgente que no debe abandonarse a la marejada que amenaza con terminar con las restantes librerías, las escuálidas bibliotecas y centros de investigación en el país”.

Además, el país necesita de sus intelectuales, de sus artistas y de sus escritores, de sus críticos, en fin, de sus ensayistas que, como de la Rosa, comprendieron que el ensayo es un lugar ideal donde la creación y la reflexión se compaginan con la excelencia del lenguaje y la pertinencia de la crítica.

https://iden.up.ac.pa/coleccion-diogenes-de-la-rosa



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