Hora de darle la medicina a los niños: recomendaciones para la seguridad de todos | Salud | La Revista


¿Sabía usted que los errores más comunes al medicar a los niños en casa se presentan con pastillas y jarabes para el dolor y fiebre, como acetaminofén o ibuprofeno?

Dar medicamentos a los niños con seguridad puede ser complicado, explica la doctora Elora Hilmas, especialista en farmacéutica clínica Hospital de Niños Alfred I duPont, en Wilmington, Delaware. Muchos padres se sienten presionados cuando su hijo pequeño necesita un medicamento porque saben que darle demasiada cantidad o una cantidad insuficiente les podría provocar efectos secundarios. La primera recomendación que ella da es que si no está seguro, consulte con el médico de su hijo.

Especialmente en estos momentos, cuidar del niño en casa es la mejor apuesta para una rápida recuperación. Por ejemplo, los niños que tengan la gripe o un resfriado común deberían descansar mucho y beber abundante líquido (como agua, jugo y caldo) para evitar la deshidratación.

Si su hijo tiene la nariz tapada, las gotas de solución salina (agua salada) pueden diluir las secreciones nasales. Un humidificador de vapor frío o un vaporizador de aire tibio pueden mantener la humedad del aire, lo que ayuda a aliviar la congestión nasal. “Si utiliza un humidificador o un vaporizador, asegúrese de limpiarlo y secarlo bien cada día para impedir que crezcan bacterias en su interior y que se forme moho”, dice Hilmas.

Para utilizar los medicamentos de venta libre, hable con su médico o farmacéutico antes. Pregunte por:

  • El nombre del medicamento y para qué se utiliza.
  • Qué cantidad de medicamento, con qué frecuencia y durante cuánto tiempo lo debe tomar su hijo.
  • Cómo se debe administrar el medicamento: si se ingiere, se inhala o aspira, se introduce en los oídos, los ojos o el recto o se aplica sobre la piel.
  • Cualquier indicación especial, como si el medicamento se debe tomar con o sin alimentos.
  • Cómo se debe conservar el medicamento.
  • Durante cuánto tiempo se puede guardar el medicamento con seguridad antes de que sea necesario deshacerse de él.
  • Efectos secundarios más frecuentes o reacciones al medicamento.
  • Interacciones con otros medicamentos que está tomando su hijo.
  • Qué puede ocurrir si su hijo se salta una dosis.

Otras cosas por tener en cuenta al dar medicamentos en casa

Puesto que la dosificación de los medicamentos de venta con y sin receta médica depende del peso del paciente, asegúrese de que el médico y el farmacéutico disponen de información actualizada sobre el peso y la edad de su hijo. Muy poco medicamento podría no ser eficaz y un exceso de medicamento podría ser nocivo. Además, medicamentos diferentes contienen concentraciones diferentes de componentes. Por lo tanto, compruebe siempre lo que dice en el envase y pregunte al farmacéutico si tiene alguna duda.

Asegúrese de que el médico y el farmacéutico saben si su hijo tiene alergias o si toma otros medicamentos con regularidad.

A veces, los medicamentos se deben dar solo cuando el niño los necesite para aliviar síntomas como el dolor o el malestar. Los medicamentos de venta sin receta médica que alivian síntomas (como el paracetamol y el ibuprofeno) se deben usar según las recomendaciones del médico.

No le dé a su hijo medicamentos para la tos o el resfriado a menos que el médico lo autorice, especialmente a los menores de 6 años. Estos medicamentos ofrecen muy pocos beneficios a los niños pequeños, informa Hilmas, y pueden tener graves efectos secundarios. Muchos medicamentos infantiles para la tos y el resfriado tienen más de un componente, lo que aumenta las probabilidades de sobredosis accidentales cuando se toman con otros medicamentos.

Muchos medicamentos se deben tomar hasta completar el tratamiento prescrito por el médico, incluso aunque su hijo se empiece a encontrar mejor antes de completarlo. Por ejemplo, los antibióticos ayudan a matar bacterias, por eso es importante terminar todas las dosis, incluso después de que hayan desaparecido los síntomas. En caso contrario, se podría reactivar la infección.

Aprenda sobre el ácido acetilsalicílico

No dé ácido acetilsalicílico a un niño, sobre todo durante las enfermedades víricas (de virus, como la gripe, la varicela o una infección de las vías respiratorias altas), porque puede causar el síndrome de Reye. Se trata de una enfermedad de riesgo vital, que causa náuseas, vómitos y fatiga extrema, que puede evolucionar a estado de coma.

Algunos medicamentos de venta sin receta médica (incluyendo algunos que tratan el dolor de cabeza y las náuseas) contienen ácido acetilsalicílico. Por lo tanto, lea siempre el prospecto y consulte a su médico o farmacéutico antes de dárselos a su hijo. Además, en algunos medicamentos que contienen el ácido, se usan palabras diferentes (como salicilato o acetilsalicilato). Por lo tanto, evite también estos medicamentos.

Normas básicas para utilizar medicamentos de forma segura

Consulte siempre a su médico si no está seguro de si los síntomas de su hijo requieren medicación.

No utilice nunca medicamentos que hayan sobrado de tratamientos previos. Por ejemplo, los farmacéuticos a veces venden más jarabe del necesario por si se produjeran derrames u otros tipos de pérdidas. Si sobra jarabe después de que su hijo complete el tratamiento, deshágase de las sobras. Si se trata de un medicamento que se toma según sea necesario, fíjese en la fecha de caducidad para asegurarse de que no administra a su hijo un medicamento caducado.

Nunca dé a su hijo medicamentos que hayan sido recetados para otra persona, se trate de un adulto o de un niño. Aunque dos personas tengan la misma enfermedad, podrían necesitar medicamentos diferentes a dosis diferentes y con indicaciones diferentes.

No dé nunca a un niño un medicamento que sea para adultos.

Consulte a su médico o farmacéutico antes de darle a su hijo dos tipos de medicamentos diferentes que contengan los mismos componentes.

Si compra medicamentos de venta sin receta médica, compruebe que su envase no presenta signos de manipulación, y no utilice ningún envase roto, cortado o estropeado. Asegúrese de comprobar también la fecha de caducidad.

Trabaje con su farmacéutico para poder disponer de un historial sobre los medicamentos de toda su familia. Consulte a su farmacéutico si tiene preguntas sobre cualquier medicamento, incluyendo información sobre posibles efectos secundarios o reacciones al medicamento.



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