¿El diálogo nacional podría cambiar el rumbo del deporte?


¿Hasta dónde alcanzará el Pacto del Bicentenario al deporte? Fue la pregunta que me planteé, cuando valoré la posibilidad de escribir sobre el tema.

El presidente Laurentino Cortizo ha sostenido que, con este diálogo, la sociedad panameña podrá ‘tomar al toro por los cuernos’, al plantear aspectos tan importantes en torno a la salud, seguridad, economía y el medio ambiente.

Debo admitir que la incredulidad y el escepticismo empañan el panorama, más que todo porque iniciativas similares ya se han dado y aún se espera que los gobiernos de turno hagan vinculantes sus conclusiones y recomendaciones.

¿Ejemplo? En enero de 2019 se habló de que el Consejo de la Concertación Nacional para el Desarrollo tenía casi una veintena de textos con propuestas para cambiar la Constitución, pero esto no es posible porque aún estamos discutiendo cuándo fue que realmente nos independizamos.

Pese a esto, decenas de personas han aceptado el reto y han enviado sus propuestas, incluyendo algunas sobre el deporte, por lo que ristre en mano, pasé a revisar lo que concierne a esta materia.

La hoja de ruta del pacto precisa que en febrero próximo culmina el periodo de propuestas, y entre marzo y abril se clasificarán las mismas para que a partir de agosto sean discutidas en comisiones.

En el mes de septiembre, el ciudadano tendrá la oportunidad de opinar sobre el pacto, y entre octubre y noviembre de 2021 se presentarán las conclusiones de las mesas.

Propuestas o deseos

De lo primero que me percaté fue de que la mayor parte de las 25 propuestas que se han presentado en este aparte de la plataforma de participación ciudadana (agora.gob.pa), son más deseos o peticiones que verdaderos y sólidos planteamientos.

A nuestro entender, son ideas lanzadas a vuelo de pájaro, sin ningún tipo de sostén estructural. No digo que la mayoría de los títulos propuestos no son llamativos, pero en realidad no creo que llenen las expectativas de los proponentes del diálogo nacional.

Los temas van desde la creación de un Ministerio del Deporte hasta el cambio de la actual ley 50, pasando por la creación de coliseos para 50 mil personas, incentivos y desarrollo integral de los atletas, ciclovías y áreas para ejercicios, y la prohibición para políticos y funcionarios de pertenecer a las organizaciones deportivas.

Admito que al revisar otros temas de la plataforma me he encontrado con algunas situaciones similares, pero son la excepción, porque las iniciativas e ideas son más desarrolladas por sus proponentes.

Otra de las cosas en las que reparé es que todas las iniciativas fueron hechas por personas particulares. Es decir, las organizaciones deportivas, esas cuyos miembros se rasgan las vestiduras con solo insinuarles que no contribuyen al desarrollo de sus propias disciplinas, brillan por su ausencia.

La única propuesta en deportes que, además de llevar firma, presenta hacia dónde quiere dirigirse, es la del profesor Pedro Aguilar, quien sostiene que el cambio debe darse o se dará a partir de una nueva reglamentación del deporte.

“Es necesaria la implementación de una nueva ley del deporte que establezca un nuevo modelo que, desarrollando niveles diferenciados de oferta deportiva, es decir atendiendo las diferentes manifestaciones del deporte, garantice el surgimiento de nuevas figuras asociativas deportivas, que por un lado garanticen que el deporte llegue a la mayoría de los habitantes y por el otro, se asegure la reserva de atletas que nos representarán en competiciones internacionales de alto rendimiento”, destacó Aguilar.

“(…) El Estado ha de estar a la altura de los tiempos y las exigencias de la administración pública del deporte en el presente. Hay que dejar atrás la ineficiente e ineficaz gestión pública del deporte que, por décadas, operando dentro de patrones inoperantes y con un aceptable presupuesto, ha anclado la estructura del deporte nacional en unos viejos, obsoletos e inmovilistas modelos asociativos deportivos de escasa utilidad social”, argumentó.

Estrado de oportunidades

“Esta plataforma es una buena oportunidad para que nuestras ideas y voz no solo sean escuchadas, sino tomadas en cuenta”, señaló el atleta nacional César Barría, miembro del consejo consultivo del Pacto del Bicentenario.

El consejo consultivo es el ente que, entre otras cosas, debe asesorar y retroalimentar a la coordinadora nacional del pacto, Paulina Franceschi, sobre cómo se desarrolla la consulta nacional.

Barría reflexionó que muchas de las inquietudes que tiene el ciudadano común y corriente, en cualquier tema, las discute con amigos y familiares, sin mayores consecuencias, situación que podría cambiar con esta iniciativa.

“Es una buena oportunidad para cambiar el rumbo de muchos de los temas que son importantes en estos momentos para el país”, aseveró.

Explicó que si bien las ideas que se presentan en la plataforma serían mejores si tuvieran una base, todas serán tomadas en cuenta.

“En mi opinión, entre más esté fundamentada la propuesta será mejor, porque sería más atrayente al ser evaluada. Pero todas las ideas serán acogidas porque podrían formar parte de un tema que podría convertirse en ley”, añadió.

Barría, el primer atleta istmeño en cruzar el estrecho de Gilbratar, indicó que las mesas serán conformadas después de cumplidas las dos primeras etapas, y sus miembros serán escogidos de las organizaciones, la sociedad civil, del periodismo y de las diferentes provincias.

Destacó que, en lo referente al deporte, se buscará seleccionar a personas que estén comprometidas con mejorar y buscar nuevos horizontes.

“Espero que nuestras opiniones sean escuchadas y cuando vayamos a la mesa del diálogo, donde obviamente va a haber mucho debate, se puedan hacer cambios reales en las políticas públicas”, apuntó.



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