Dos meses después de la tragedia que golpeó el corazón de Tierras Altas


El que visita Tierras Altas por primera vez después de la tragedia y pasa por Bambito y Cerro Punta, queda impresionado del poder de la naturaleza y su paso destructor.

Versión impresa

Portada del día

 

Es común ver gente con un pico y una pala tratando de arreglar sus propiedades. Ese es el caso de un norteamericano que prefiere el anonimato, pero que relató cómo salvó su vida y la de su esposa después que los vecinos le dijeron que tenía que evacuar.

 

Minutos después de salir, su casa fue arrasada por un alud que solo dejó el piso de la residencia.

Regístrate para recibir contenido exclusivo

 

Es una de las más de 14 casas que fueron destruidas en su totalidad, el pasado 4 de noviembre, cuando después muchas horas de lluvias por los efectos del huracán ETA, el río Chirquí Viejo y otros afluentes se unieron a las avalanchas de tierra, rocas y árboles, que bajaron de los cerros para asestarle uno de los más duros golpes al pequeño poblado de Bambito.’

90

familias serán reubicadas, tras perder sus viviendas.

19

personas fallecieron por las afectación de ETA en Chiriquí.

 

Para la representante del corregimiento de Paso Ancho, Yadira Santamaría, la tragedia ha sido uno de los retos más fuertes que le ha tocado enfrentar como primera autoridad del área.

 

Ya varias de las familias tienen nuevas residencias en el sector de Bella Vista, dónde la quebrada La Bruja se salió de su cauce y destruyó varias casas y propiedades.

 

Los albergues que estaban ubicados en Paso Ancho y Volcán ya cerraron sus puertas y las personas retornaron a las fincas a trabajar, mientras que de ahora en adelante Santamaría y su equipo de trabajo se enfocan en darle respuesta junto al Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot) a los que perdieron sus hogares y quedaron parcialmente afectados, que en total suman unas 90 familias.

 

Santamaría asegura que a todas las personas que viven en los márgenes del río Chiriquí Viejo, se les notificó que deben abandonar el lugar.

VEA TAMBIÉN: En Panamá se reportan 1,972 nuevos casos de covid-19 y 37 muertes este domingo 3 de enero.

Damaris Rivera, quién junto a su familia rescataron las pertenencias de la iglesia católica de Bambito, asegura que poco a poco la gente ha ido recuperando confianza y volviendo a reparar sus casas.

 

Muchos de los afectados no regresarán a vivir en Bambito y esperan que el Gobierno les de soluciones de viviendas en áreas más seguras, como Paso Ancho.

 

En Paso Ancho a unas seis familias ya se les dio una solución temporal de vivienda, aseguró la representante de este corregimiento, Yadira Santamaría.

 

Los damnificados conservarán sus terrenos, pero no podrán habitarlos porque están en zonas altamente vulnerables de Bambito, un pequeño y pintoresco pueblo que comparte el estrecho cañón que está camino a Cerro Punta con el Río Chiriquí Viejo y que ya ha sobrevivido a cuatro inundaciones fuertes.

VEA TAMBIÉN:Luis Francisco Sucre: Instituto Conmemorativo Gorgas investiga dos cepas de covid-19 que son más contagiosas que la inicial

Desaparecidas

A dos meses de la triste tragedia, los familiares de las dos jóvenes desaparecidas esperan que sus restos sean encontrados para darles sepultura.

 

El pasado 14 de diciembre en el sector de Caisán, fueron encontrados unos restos humanos que están siendo analizados para determinar si se trata de algunas de las desaparecidas por los efectos del huracán ETA.

 

Para Mahilin Álvarado, hermana de Iveth Álvarado, quién desapareció en la finca Morgan & Morgan en Bambito y de la cual se pudieron rescatar su celular y el abrigo que cargaba el día de la tragedia, estos dos meses han sido muy difíciles para su familia y principalmente para los dos niños que tenía Iveth.

 

Hoy, grandes maquinarias siguen trabajando en el cauce del río Chiriquí Viejo con el objetivo de brindarle más seguridad a los habitantes que se quedarán en el lugar.



MÁS INFORMACIÓN

SiteLock