Desarrollan un nuevo análisis de sangre que puede diagnosticar el nivel de depresión


Un equipo de investigadores de EE UU ha desarrollado un sistema a partir de un análisis de sangre capaz de monitorear los biomarcadores sanguíneos relacionados con los trastornos del estado de ánimo, un enfoque que permitiría diagnosticar y tratar la depresión y el trastorno bipolar.

En este nuevo estudio, publicado en la revista Molecular Psychiatry, los investigadores han identificado 26 biomarcadores, todos ellos indicadores medibles y naturales, en la sangre de los pacientes, que pueden distinguir la gravedad de la depresión de un paciente, su riesgo de depresión severa en el futuro y su riesgo de padecer un trastorno bipolar o una enfermedad maniaco-depresiva en un futuro.

Tal y como recuerdan los investigadores en un comunicado, en todo el mundo una de cada cuatro personas sufrirá a lo largo de su vida un episodio depresivo, de ahí la importancia de buscar un enfoque de medicina de precisión para estos tratamientos.

“Los biomarcadores sanguíneos están emergiendo como herramientas importantes en los trastornos en los que el autoinforme subjetivo de un individuo, o la impresión clínica de un profesional de la salud, no siempre son confiables”, explica el psiquiatra y neurocientífico de la Universidad de Indiana Alexander B. Niculescu, investigador principal del estudio.

“Estos análisis de sangre pueden abrir la puerta a una coincidencia precisa y personalizada con los medicamentos y un control objetivo de la respuesta al tratamiento”, añade Niculescu.

Además de los avances diagnósticos y terapéuticos hallados en este estudio, el equipo de Niculescu descubrió que los trastornos del estado de ánimo están condicionados por los genes del reloj circadiano, es decir, los genes que regulan los ciclos estacionales día-noche y sueño-vigilia.

“Eso explica por qué algunos pacientes empeoran con los cambios estacionales y las alteraciones del sueño que ocurren en los trastornos del estado de ánimo”, indica Niculescu.

El siguiente paso para estos investigadores es llevar a la práctica clínica sus hallazgos, además de colaborar en el desarrollo de nuevos fármacos. “Teniendo en cuenta que 1 de cada 4 personas tendrá un episodio clínico de trastorno del estado de ánimo en su vida, no se puede subestimar la necesidad y la importancia de esfuerzos como el nuestro”, concluye el psiquiatra.



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