¿cuánto duran los efectos? ¿Tiene contraindicaciones?


El drenaje linfático manual (DLM) es una técnica dentro del campo de la fisioterapia que consiste en estimular el drenaje natural de la linfa, que transporta los productos de desecho de los tejidos hacia el corazón, mediante una serie de masajes.

Una mujer se da crema para el cuidado de la piel.

Concretamente, el sistema linfático cumple dos funciones en el organismo. En primer lugar, la de depurar y eliminar del organismo las toxinas y las sustancias de desecho. Por otro lado, la de regular la respuesta del sistema inmunitario frente a bacterias, virus y otras sustancias que puedan llegar al interior del organismo, tal y como explican desde Sanitas. 

El masaje linfático está relacionado directamente con la primera de las dos funciones, ya que para depurar y eliminar toxinas, los masajes linfáticos tratan de evitar que se acumulen líquidos y promover la absorción de la grasa y las vitaminas para transportarlas mediante el sistema circulatorio.

Dentro de la medicina estética, este tipo de masaje también se realiza para tratar problemas de celulitis, circulación o acné, entre otros. De hecho, se ha puesto muy de moda en los últimos tiempos a través de las redes sociales, donde las famosas muestran sus resultados mediante esta técnica.

¿Qué ventajas tiene? ¿Cuánto duran los efectos?

El masaje linfático manual debe hacerse por un profesional, de forma suave y ligera, mediante movimientos circulares y con una presión específica, todo con el objetivo de estimular el flujo linfático. Este tipo de masajes puede ayudar, entre otras cosas, a conseguir los siguientes beneficios para el organismo:

  • Ayuda a reabsorber los líquidos.
  • Tiene una acción sedante sobre el dolor.
  • Reduce la inflamación.
  • Contribuye a mejorar las defensas del organismo.
  • Produce un efecto de relajación, por lo que se recomienda para situaciones de estrés.

Además, hay personas que utilizan esta fórmula para tratar problemas de la piel, como el acné o los signos de la edad. El masaje linfático es bueno para la piel, ya que se fomenta la circulación de la sangre y ayuda a que no se formen bolsas y arrugas.

Hay que haber que los efectos del masaje linfático son temporales y, además, para conseguir estos beneficios suelen ser necesarias varias sesiones. En ocasiones, se recomiendan hasta diez sesiones para ver los efectos, según la Organización de Consumidores y Usuarios. La duración de los efectos es muy diferente en cada persona, en función de sus características y el resultado que se quiera conseguir.  

Contraindicaciones del masaje linfático

Aunque se trata de un masaje que debe ser suave, también desde la OCU apuntan a que tiene algunas contraindicaciones. De hecho, desde Fisaude, especializados en fisioterapia, dividen estas contraindicaciones entre absolutas y relativas. 

Las contraindicaciones absolutas, cuando el masaje linfático está completamente prohibido, son las siguientes: 

  • Cáncer no tratado.
  • Infecciones agudas: por el peligro de propagación por vía linfática. 
  • Trombosis, flebitis y tromboflebitis.
  • Descompensación cardíaca.
  • Varices tortuosas y con relieve.
  • Crisis asmática: por su efecto vagotónico.
  • Reacciones alérgicas agudas.
  • Patologías renales.

También están las contraindicaciones relativas, en las que se podría aplicar el masaje linfático con mucha precaución:

  • Ciertas afecciones de la piel.
  • Hipotensión.
  • Síndrome del seno carotídeo.
  • Inflamaciones crónicas.
  • Hipertiroidismo e hipotiroidismo.
  • Procesos álgidos abdominales: contraindicada la manipulación abdominal en menstruaciones copiosas, dolor abdominal, embarazo y estreñimiento.
  • Linfedema maligno producido por el propio cáncer activo.



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