An Accidental Studio: Las películas que nadie quería hacer | Cultura


De no haber sido miembro de los Beatles, George Harrison también habría pasado a la historia del arte. Y ya es complicado encontrar un caso igual.

AN ACCIDENTAL STUDIO

Dirección: Jones, Legatt y Timlett.

Intervienen: George Harrison, Terry Gilliam, Richard E. Grant, Michael Palin.

Género: documental. Reino Unido, 2019.

Duración: 98 minutos.

Integrante del mejor grupo de música popular de la historia, autor de Here Comes The Sun y de algunas de las más bellas canciones de siempre, Harrison produjo, en una tarea bastante más desconocida, algunos de los títulos más insólitos, atrevidos y libres del cine británico. Las películas que los demás no querían hacer.

La vida de Brian, de Terry Jones; El largo Viernes Santo, de John Mckenzie; Los héroes del tiempo, de Terry Gilliam;: Mona Lisa, de Neil Jordan; Withnail y yo, de Bruce Robinson; Ruta 29, de Nicolas Roeg. La lista impresiona, y no solo por la calidad de las obras. Sobre todo, por sus temáticas y estilos: parodias religiosas, violencia extrema, mafia y terrorismo político, aventuras adultas para niños, homosexualidad, drogadicción, alcoholismo, incesto. Son seis de la veintena larga de películas que HandMade, la compañía creada por Harrison, financió en poco más de una década. Todas comparten el hecho de ser producciones suicidas, y el canal de televisión SundanceTV las ha unido en un documental que hoy se estrena en salas de cine, An Accidental Studio, el relato de un imprevisto: que Harrison se convirtiera en productor gracias a los Monty Python, que se habían quedado sin dinero para terminar La vida de Brian tras la huida de algunos de sus apoyos y las presiones políticas, sociales y religiosas ya durante el rodaje. El beatle se lo prestó, previa hipoteca de su propia mansión, y el resto es historia: una carrera hacia delante, donde casi todos los que acudían a las oficinas de su empresa recién creada tenían una misma razón. Nadie les escuchaba, salvo Harrison y sus ayudantes.

Bill Jones, Kim Legatt y Ben Timlett son los directores de este documento, quizá demasiado convencional en sus formas pero muy jugoso en su interior, tanto por lo sorprendentemente desconocido del proceso (incluso de las películas, convertidas en obras de culto más que en productos populares) como por la plena actualidad de sus interioridades, en un panorama cinematográfico como el actual, donde la mayoría de las producciones de HandMade de entonces serían hoy inviables.

Con declaraciones exclusivas para el propio documental de algunos de los directores, guionistas e intérpretes de los títulos más relevantes, material de archivo con Harrison, incluyendo un par de largas entrevistas sobre su labor como productor, amplia documentación de prensa y, por supuesto, secuencias y análisis de las películas, An Accidental Studio es una gozada para los cinéfilos, y un curso de sentido común, de falta de vanidad y de sabiduría en cada declaración de Harrison. E incluso acaba encontrando su propio villano en la persona de Denis O’Brien, el socio financiero en HandMade, figura paradigmática y nada infrecuente: el clásico gerente especialista en números, que se aparta de la tarea de la que realmente sabe para, adueñándose de la soberbia y la ambición que no tenía Harrison, ir metiendo baza en una vertiente artística que desconocía por completo.



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