Cuba y la objetividad a menos de 90 días


Cuba aspira a presentar en Barranquilla una delegación que oscile entre 560-567 efectivos, capaz de dominar los Juegos Centroamericanos y del Caribe y preservar la hegemonía regional que ostenta desde Panamá 1970. se necesitará una efectividad superior al 60% en finales para materializarlo.


Los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla de seguro serán de los más cruentos vividos por Cuba en materia de competición. El escenario dista mucho de parecerse al de Panamá 1970, o incluso mucho más cerca en el tiempo, al de Veracruz 2014, versión en la que recordarán que estuvimos detrás de México en el medallero hasta las tres jornadas conclusivas.

Sucede que la realidad deportiva de la región en cuatro años ha variado sobremanera: Colombia, en calidad de país sede presentará una legión superior a los 750 efectivos, además de ser el país de mayor progresión en el área en el último cuatrienio, expresado en tres cetros olímpicos en Río de Janeiro, y 70 vellocinos en Veracruz.

Precisamente los aztecas continúan siendo el país de mayor cuidado en nuestras aspiraciones de preservar la hegemonía regional. Cuentan con potencialidades en muchas disciplinas aportadoras y al igual que antillanos y cafeteros deben de andar en un entorno superior al de los 100 títulos. De hecho, José Antonio Miranda, director de Alto Rendimiento del INDER expresó que para imponerse en Barranquilla habría que superar los 120 metales áureos.

Dicha predicción no dista del global dorado de nuestra comitiva en suelo veracruzano, cuando se agenciaron los juegos con 123 coronas. Entonces asistimos con unos 540 deportistas y dejamos de participar en 107 pruebas en concurso. En esta ocasión estaremos fuera del pastel en aproximadamente 92, en tanto se prevé la delegación oscile entre 560-567 efectivos. Hasta este minuto contamos con 476 clasificados en 294 pruebas, de los cuales 217 son féminas.

Barranquilla adentro

Hay un criterio que se ha manejado y se seguirá contemplando hasta tanto no caiga el telón de la cita: el de la efectividad. Hablamos de que se necesitará una eficiencia mayor al 60% en las finales disputadas para poder aspirar a preservar el primer lugar por países, especialmente en la segunda semana de competencias, que será en la que el calendario comenzará a ser más favorable para nuestra representación.

Tal y como sucedió en Veracruz, los colombianos han diseñado el calendario de los Juegos de forma tal que ellos saldrán delante en las primeras jornadas. Eso, en el componente psicológico, adicionaría algo de presión a nuestras huestes, sobre todo por el hecho de estar a la espera del momento, conocer del alto grado de compromiso y la necesidad de un resultado óptimo, y conjugar estos elementos con la concentración de la atención propia de los momentos claves en un certamen deportivo.

Del total de 470 pruebas que habrá en disputa, 329 forman parte del programa de Juegos Panamericanos, y otras 274 del de Juegos Olímpicos, lo que significa que 141serán exclusivamente disputadas en el torneo centrocaribeño. Bajo ese criterio y según los análisis pre-competencia desarrollados por la Dirección de Alto Rendimiento, Colombia debe reinar en 46 de ellas, México en 37, Cuba (25), Venezuela (12) y otras 21 se repartirían entre las restantes naciones en concurso. Lógicamente, estas son predicciones acorde a los rendimientos evidenciados por las principales figuras de cada una de las modalidades en cuestión.

A eso debemos adicionarle la posibilidad de que la ODECABE elimine aquellas pruebas en las cuales no aparezcan inscritas más de cinco naciones.

En materia de clasificación, y salvo las dos divisiones que por cuestiones excepcionales no clasificaron en el boxeo, Miranda explicó que el proceso de nuestros atletas se ha comportado a tono con lo proyectado por el máximo organismo rector de nuestro movimiento deportivo. Además, señaló que el día diez de julio se procederá a la inscripción nominal definitiva y a la villa se podrá ingresar desde el 14 de julio.

A propósito, las obras en la villa marchan con cierto nivel de retraso en su ejecución, siendo los escenarios de competencias más preocupantes el complejo de piscinas (55%), y el centro de tiro deportivo.

En este sentido, Miranda ahondó que el sistema de alojamiento en villa, además de abaratar los costos para la delegación, representa poder realizar chequeos con mayor precisión, lograr un grado de unidad superior, gozar de una logística más uniforme y acorde para los atletas, además de reducir los riesgos de ingestión de sustancias consideradas doping, entre otras cuestiones.

Nada despreciable resulta el hecho de que 16 deportes otorgarán en Barranquilla clasificación directa rumbo a los Panamericanos de Lima, como tampoco lo es el hecho de que en muchos países del área el saber de técnicos cubanos está presente, de ahí que resultará aún más compleja la pugna por el sitial de honor.

Otra pincelada que nos habla de la seriedad y ganas que le están poniendo los colombianos a la cita y su condición de contrarios de cuidado es el hecho de que han destinado un presupuesto de 500 millones de dólares para el desarrollo del deporte en el cuatrienio 2017-2020, con la mira puesta a largo plazo en los Juegos Olímpicos de Tokio y esta lid multideportiva como peldaño inicial en sus aspiraciones de continuar evolucionando.

De cualquier manera y siendo objetivos, considero que ganar en Barranquilla es posible, teniendo en cuenta todas estas complejidades y haciendo valer ese concepto de efectividad en la mayor medida posible.

Mayagüez 2010, con la ausencia de Cuba, dejó a México (127 oros), Venezuela (116), y Colombia (104) en calidad de tres naciones de vanguardia. Antes Cartagena de Indias en el 2006 confirió los honores a Cuba (138), México (107) y Colombia (72). Tras los nuestros en Veracruz se ubicaron los anfitriones (115), y los propios cafeteros.

¿Qué nos deparará Barranquilla? Definitivamente habrá que esperar al 3 de agosto para saber.



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